Chile inició este miércoles una nueva etapa política con la llegada al poder de la derecha más conservadora desde el retorno a la democracia, tras la investidura de José Antonio Kast como presidente, quien prometió instaurar un “gobierno de emergencia” para enfrentar la inseguridad y el desorden.
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“Sí, juro”, dijo el exdiputado católico en el Salón de Honor del Senado. Acto seguido, la nueva presidenta de la Cámara Alta, la conservadora Paulina Núñez, le impuso la banda presidencial y la medalla de O’Higgins a Kast, quien sucede al progresista Gabriel Boric.
José Antonio Kast durante la ceremonia de investidura como presidente de Chile. Foto:AFP
“Gracias por todo el cariño que me dieron en todo Chile (…) fue increíble y las críticas también ayudaron. Como dice el adagio: gracias por tanto y perdón por lo poco, pero hemos dado nuestro mejor esfuerzo”, expresó Boric al dejar el cargo.
Y agregó: “Ha sido un orgullo gigante haberles servido, les prometo que lo he hecho con muchísima convicción y con muchísimo orgullo”.
Horas antes, en la residencia oficial de Cerro Castillo, en la vecina Viña del Mar, Kast se tomó la foto oficial con su gabinete, integrado por 24 ministros, en su mayoría sin experiencia política y vinculados al sector privado y a la academia.
Con el cambio de mando consumado, el nuevo mandatario inicia su gobierno con un equipo en el que destacan el economista ultraliberal Jorge Quiroz (Hacienda), la exfiscal Trinidad Steinert (Seguridad Pública) y el exparlamentario Claudio Alvarado (Interior).
Tras la ceremonia, Kast ofreció un almuerzo a las autoridades extranjeras que acudieron al cambio de mando y, en la tarde, se desplazará a Santiago para realizar su primer acto oficial en una escuela capitalina.
Además de Javier Milei y el rey Felipe VI, acudieron a la ceremonia los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa; Bolivia, Rodrigo Paz; Panamá, José Raúl Mulino; Honduras, Nasry Asfura; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Paraguay, Santiago Peña; y Uruguay, Yamandú Orsi. El presidente Gustavo Petro, con quien protagonizó un primer choque en 2025, no asistió a la investidura.
José Antonio Kast durante la ceremonia de investidura como presidente de Chile. Foto:AFP
La sorpresa la dio el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien suspendió su participación a última hora por problemas de agenda, aunque según la prensa brasileña la cancelación obedeció a la presencia de Flávio Bolsonaro en la ceremonia, considerado su principal rival en las elecciones de octubre e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Sobre las 9 p.m. hora local (7 p.m., hora Bogotá), Kast entregará su primer discurso como mandatario desde La Moneda.
El ascenso de Kast y la derecha en Chile
En su tercer intento, entra el poder con la promesa de mano dura para restaurar la seguridad y el orden en Chile.
Padre de nueve hijos, Kast es un abogado conservador sin reservas: rechaza el aborto incluso en casos de violación, la píldora anticonceptiva de emergencia, el divorcio, el matrimonio homosexual y la eutanasia.
“Es mucho más conservador como personaje y no tiene una personalidad muy carismática”, dice Robert Funk, profesor de ciencia política de la Universidad de Chile.
Sus logros como diputado se limitan a la aprobación de leyes que permitieron colocar estatuas, vender lentes para la presbicia sin receta médica y regular loterías.
José Antonio Kast estrecha la mano de Gabriel Boric. Foto:Redes Sociales
Admirador de la dictadura que impuso Augusto Pinochet (1973-1990), se ganó el favor de los chilenos con su promesa de atacar de frente la criminalidad y deportar a casi 340.000 migrantes irregulares, en su mayoría venezolanos.
“Este gobierno generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa”, aseguró Kast en campaña.
Fue electo en medio de una ola conservadora que barre a América Latina y tras el segundo triunfo de Donald Trump en Estados Unidos.
El fundador del Partido Republicano realizó varios actos de campaña detrás de un vidrio blindado y reveló que tenía un revólver con cinco tiros.
José Antonio Kast. Foto:AFP
Aun así “se le ve muy sobrio, muy pragmático, muy pausado y muy calmado al lado del resto” de líderes de extrema derecha con los que se les compara, indica la periodista Amanda Marton, coautora del libro Kast, la ultraderecha a la chilena.
Kast es el menor de 10 hijos de un matrimonio de alemanes que emigró a Chile y levantó un próspero negocio de embutidos que heredó.
Investigaciones periodísticas revelaron en 2021 que su padre fue miembro del partido nazi de Adolf Hitler.
Pero Kast afirmó que fue un recluta forzado del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial y negó que fuera nazi.
Con su abultado triunfo electoral, Kast tomó revancha de dos derrotas anteriores. “¿Cuántas veces nos dijeron que era imposible, que no lo íbamos a lograr?”, dijo. “Algunos se reían, nos subestimaban y otros incluso nos ningunearon”, aseguró en esta contienda.
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