Los dos principales candidatos a la Presidencia de Brasil acudieron este domingo a las urnas con mensajes contrapuestos sobre el rumbo del país. Luiz Inácio Lula da Silva llamó a los brasileños a escoger entre la democracia y la “barbarie”, mientras el senador Flávio Bolsonaro pidió un “cambio” y un voto de protesta contra el actual gobierno.
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Casi 160 millones de electores están habilitados para votar en unos comicios en los que también se eligen gobernadores, diputados y parte del Senado.
Bolsonaro fue el primero de los candidatos presidenciales en votar. Lo hizo unos 20 minutos después de la apertura de las urnas, en la escuela municipal Barão Homem de Mello, en el barrio Vila Isabel, en Río de Janeiro. Llegó acompañado de su esposa, Fernanda Bolsonaro, y bajo un fuerte dispositivo de seguridad.
Los brasileños acuden a las urnas en unas elecciones presidenciales altamente polarizadas. Foto: AFP
Vestido con una camisa amarilla clara de manga corta y un adhesivo con el número 22 en el pecho -el que identifica su candidatura en la urna electrónica-, el senador se mostró sonriente, se fotografió con simpatizantes y habló brevemente con los periodistas. Incluso utilizó el techo de su automóvil negro como improvisado atril para atender a los medios.
“Brasil necesita un cambio. No puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas, tanta persecución política”, afirmó el hijo de Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado.
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El candidato, que llegó a la jornada algo afónico después de los últimos días de campaña, agregó: “Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era del atraso”.
También sostuvo que está preparado para gobernar y “liberar al pueblo brasileño” si llega a la Presidencia.
Un poco más tarde, Lula votó en la Escuela Estatal Dr. João Firmino Correia de Araújo, en São Bernardo do Campo, en el cordón industrial de São Paulo y uno de los lugares centrales de su trayectoria política.
El presidente llegó vestido con camisa blanca y su característico sombrero Panamá. Lo acompañaron su esposa, Janja da Silva; su vicepresidente, Geraldo Alckmin; Fernando Haddad, candidato del PT a gobernador de São Paulo; y las candidatas al Senado Marina Silva y Simone Tebet.
Un votante espera para depositar su voto mientras una monja sale de una cabina electoral. Foto: AFP
Tras depositar su voto, Lula presentó la elección como una decisión sobre el modelo de país. “Los electores deberán elegir entre fortalecer el régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo”, dijo.
El mandatario, que busca un cuarto mandato no consecutivo, aseguró además que respetará el resultado de las urnas y se mostró confiado en su desempeño. “El pueblo es soberano y el resultado será aceptado por los 215 millones de brasileños. Tengo mucha confianza, no solo por el gobierno que hemos tenido, sino también por la campaña que realizamos”, afirmó.
(*) Con información de EFE y AFP

