El toque de queda nocturno decretado por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, en cuatro provincias del país hasta el 30 de marzo comenzó el domingo con el despliegue de más de 75.000 militares y policías para intensificar la “guerra” declarada por el mandatario a las bandas criminales.
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Una persona cierra un local antes del toque de queda en Guayaquil, Ecuador. Foto:EFE
La medida estará vigente entre las 11 p.m. hora local (misma hora de Colombia) y 5 a.m., en las provincias de Guayas (cuya capital es Guayaquil), Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y El Oro (fronteriza con Perú).
Durante el toque de queda solo podrán circular policías, militares y personal sanitario de emergencia, bajo apercibimiento del Gobierno de arrestar a cualquier otra persona que circule en esas horas, incluidos periodistas, que están impedidos de seguir las actividades de las fuerzas estatales.
En la primera jornada las autoridades ecuatorianas reportan allanamientos estratégicos y 253 detenidos “mayormente (por) violación de toque de queda, porte de armas” y la destrucción de tres “objetivos militares” como depósitos de armamento.
También se logró la detención de “un jefe de sicarios que estaba operando en algunas provincias”, declaró el ministro del Interior, John Reimberg, al canal Teleamazonas.
El toque de queda se enmarca en una “nueva fase” de la “guerra” que desde hace más de dos años mantiene el Gobierno de Noboa contra el crimen organizado, causante de una ola de violencia sin precedentes en el país, situado a la cabeza de Latinoamérica en índice de homicidios.
Reimberg señaló que contarán con apoyo internacional durante los quince días, como ya ha ocurrido en otros operativos, como el realizado la semana pasada junto a Estados Unidos cuando bombardearon un supuesto de los Comandos de la Frontera, uno de los grupos disidentes de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La medida hace parte de la lucha contra la delincuencia del presidente de Ecuador, Daniel Noboa. Foto:AFP
Reimberg pidió a los ecuatorianos que tengan “tranquilidad” y “calma” ante “cualquier cosa” que puedan escuchar. “Vamos a ir directamente contra los grupos delictivos”, dijo el ministro sobre esta medida, que ya había sido anunciada dos semanas atrás.
“Sé que hay una parte de los ecuatorianos que están preocupados de que ciertos grupos o delincuentes o criminales puedan haberse cambiado de provincia. Todo lo tenemos mapeado, toda la información la estamos manejando, así que vamos a golpear a todos estos grupos en estos quince días”, subrayó.
El ministro, además, comentó que en una segunda fase podrían disponer el toque de queda en otras provincias.
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Comerciantes en Guayaquil prevén pérdidas económicas durante el toque de queda
A las 21:30 hora local ya había dejado de pasar el transporte público en Guayaquil, la ciudad más poblada y con mayor número de delitos de Ecuador, y las personas que aún seguían en las calles intentaban volver a sus casas caminando o en taxis improvisados que atendían los llamados de los más desesperados.
Resistieron abiertos hasta los últimos minutos los locales comerciales que estaban instalados en casas o cuyos dueños vivían en la misma zona, ya que buscaban que las pérdidas por cierres anticipados no sean muy grandes, o también quienes creían que la medida no sería tan rígida una vez llegada la ‘hora cero’.
“Esto afecta a muchos comerciantes, hay quienes venden incluso hasta la medianoche. Nosotros no podemos guardar la comida, tenemos que botarla. Así que empezaremos a hacer menos hasta se normalice todo esto”, dijo Víctor Guadamud, dueño de un lugar de venta de comidas y batidos en el suburbio de Guayaquil.
Una calle vacía tras el inicio del toque de queda el 17 de marzo de 2026, en Guayaquil (Ecuador). Foto:EFE
Guadamud cuestionó la medida al considerar que el Gobierno del presidente Daniel Noboa “no va a ganar nada con ella”, pues ya han implementado estos toques de queda en años anteriores sin resultados visibles a largo plazo, y que “si quiere combatir la delincuencia, lo que tiene que hacer es poner a más policías”.
“Aquí a las 9 p.m. o 10 p.m. no se ve ni un patrullero. Si no mete a más elementos jóvenes a trabajar como policías, ¿Cómo va a combatir la delincuencia?”, mencionó.
En 2025, Guayaquil concentró 2.545 homicidios de los 9.235 que se registraron a nivel nacional, un récord en la historia del país.
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José Salazar, dueño de una tienda en el norte de la urbe, calculó que tendrá entre un 25 % y un 30 % de pérdidas durante estos días por tener que cerrar al menos una hora antes de lo habitual, algo que, dijo, no solo le pasaría a él, sino también a “todo el sector”.
“Ojalá que esto ayude y que no caiga gente inocente”, señaló sobre las acciones policiales y militares.
El comandante general de la Policía, Pablo Dávila, dijo por la tarde del domingo que más de 35.000 policías y militares se estaban desplegando en las zonas intervenidas, para “atacar” a los grupos criminales, “debilitarlos en su logística y en sus economías criminales”.
Más de 35.000 policías y militares se desplegaron en Guayaquil. Foto:EFE.
Señaló que se irán a lugares considerados como “núcleos de letalidad”, donde harán recorridos y “operaciones puntuales en los lugares tomados por los grupos de delincuencia organizada”.
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