El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, celebró este viernes como una “victoria del diálogo y la negociación” la aprobación del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur por parte de los países europeos.
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Jefes de Estado del Mercosur en una cumbre en Brasil, 20 de diciembre de 2025. Foto:AFP
El acuerdo se negocia desde 1999 con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay -miembros fundadores del bloque sudamericano-, y prevé crear la mayor zona de libre de comercio del planeta, con más de 700 millones de consumidores.
Lula, uno de los principales impulsores del acuerdo, afirmó en un comunicado que se trata de un “día histórico para el multilateralismo”, ya que el acuerdo crea una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, con una población de 718 millones de personas y un PIB de 22 billones de dólares (unos 19 billones de euros).
Con este acuerdo, “Argentina y los países del Mercosur accederán de manera preferencial a la UE, la tercera economía global, un mercado de 450 millones de personas, que representa cerca del 15% del PIB mundial”, informó el viernes el canciller argentino Pablo Quirno.
“La UE eliminará aranceles para el 92 % de nuestras exportaciones y otorgará acceso preferencial para otro 7,5 %. De esta forma, el 99 % de las exportaciones agrícolas del Mercosur se verán beneficiadas”, añadió.
“En un escenario internacional de creciente proteccionismo y unilateralismo, el acuerdo es una señal a favor del comercio internacional como factor de crecimiento económico, con beneficios para los dos bloques”, expresó en un comunicado Lula.
Protesta en Francia contra el pacto con el Mercosur este 9 de enero. Foto:EFE
El texto final “amplía”, según Lula, las “alternativas” para las exportaciones brasileñas, así como las inversiones europeas en el bloque formado por Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y, en proceso de adhesión, Bolivia.
La mayoría de los miembros de la Unión Europea se posicionaron este viernes a favor del acuerdo, después de que la Comisión Europea introdujera mecanismos para proteger a los agricultores del continente ante aumentos súbitos de las importaciones.
La oposición de Francia y otros cuatro países, que votaron en contra ante la presión de sus sectores agrícolas, se quedó corta para bloquear el avance.
Con esta votación, las autoridades del bloque sudamericano esperan poder firmar el tratado el 17 de enero en Paraguay, que ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur.
Agricultores belgas protestan con sus tractores contra el pacto. Foto:EFE
Sin embargo, para que el acuerdo sea ratificado, este aún debe ser votado por el Parlamento Europeo, donde también existe un movimiento contrario al mismo.
El tratado, que se negocia desde hace más de 25 años, adquirió un nuevo sentido de urgencia desde que EE. UU. lanzó una guerra comercial contra gran parte del mundo, con subidas unilaterales de aranceles.
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